Lunes 1 de junio 2009
+ Espino: peligro de regresión
+ Por desencanto democrático
A pesar de las presiones
para enfrentarlo al PAN y al presidente Calderón, el ex presidente nacional panista Manuel Espino Barrientos
ha decidido asumir una posición leal pero crítica
y ha abierto un espacio de aglutinamiento de panistas
que buscan la reactivación
ideológica del partido.
En una entrevista con Carlos Salomón para
el programa Agenda de la Semana,
en Telefórmula, Espino lanzó una advertencia al PAN: el descuido del debate ideológico y de
proyectos y la lucha mediática de corto plazo estaría aumentando el desencanto de la sociedad hacia la
democracia. Y el desencanto democrático conduce, agrega Espino, a la “regresión” del viejo régimen.
Presidente nacional del PAN en la victoria
de Felipe Calderón en julio de 2006, Espino fue excluido de las listas de candidatos a diputados. Pero forjado en
la lucha política, no se convirtió
en el adversario del PAN ni de Germán Martínez Cázares.
Eso sí, con Espino se han alineado panistas que
quieren la lucha de ideas y que
buscan que el PAN imponga su proyecto de desarrollo, alejándose de las
confrontaciones mediáticas de corto plazo.
En la entrevista, Espino delineó tres crisis que han estado aumentando
el desencanto de la ciudadanía en la democracia: la económica, la de seguridad
y la de las instituciones. El señalamiento de Espino confirma las estimaciones
de que el PAN ganó el gobierno pero no
ha podido ejercer el poder. Los señalamientos de Espino han sido marginados de los debates al interior
del PAN: más que una insistencia en un proyecto alternativo de desarrollo al del PRI, el PAN de Martínez Cázares se ha dedicado a confrontar al PRI.
Espino advierte que esas tres crisis han
comenzado a hartar a los ciudadanos.
Y que ante la ausencia de un razonamiento de las crisis, la decepción de la
ciudadanía no ha sido sobre las crisis en sí sino contra la democracia. Han comenzado las asociaciones perversas de ideas: la democracia genera las crisis y la regresión aminoraría los problemas.
Por tanto, señala Espino, la decepción
democrática ha conducido a la regresión
de los viejos sistemas autoritarios y paternalistas. Ese es justamente el riesgo que percibe Espino: que la
decepción mexicana por la crisis permita el regreso electoral del viejo régimen priísta.
Espino da en el blanco. Las tendencias
electorales que señalan el regreso
del PRI al poder político nacional están relacionadas con las crisis actuales,
cuando en el 2000 el voto contra el PRI fue producto del hartazgo de 71 años de hegemonía priísta y de las tres herencias
del PRI tejidas en una gran crisis de viabilidad:
represión, corrupción y pobreza.
El problema del PAN ha radicado en la escasa oferta de soluciones. Espino
trató de reconstruir una propuesta política y de ideas del PAN para encarar el
desarrollo, en tanto que Martínez Cázares ha
preferido el camino de la confrontación
política de corto plazo para ganar votos aunque sin ofrecer soluciones. Lo que
está en juego es el peso político
del PAN en la próxima cámara de diputados.
Y la lucha es de fondo. Espino logró en el 2006 una bancada de 206 diputados, 136
por distritos electorales y 70 plurinominales. El PRI
tuvo una debacle: apenas 65
diputados de distrito y 41 plurinominales, 106 en
total. Pero ante la pérdida del piso
político por el PRD --con 91 diputados distritales y
36 plurinominales--, el papel de factor de compensación y equilibrio políticos le tocó al PRI como tercera fuerza legislativa.
En este contexto, Espino considera que el
gran desafío del PAN radicará en
colocar su bancada de 206 diputados como piso
de la del 2009, a
fin de no sólo no perder posiciones
sino asumir el reto de aumentar su
espacio político en la próxima cámara de diputados. Si el PAN pierde curules y el PRI asume la primera minoría, entonces la
elección presidencial del 2012 será bastante más complicada para el PAN. Es decir, si pierde posiciones en el 2009,
podría no mantener la presidencia de
la república para el próximo sexenio.
Espino deja entrever en la entrevista que
la trivialización
de la política con la guerra de los spots y con debates superficiales no beneficia al PAN sino
al PRI porque conduce siempre a la decepción ciudadana en la democracia y lleva
a la regresión al viejo régimen.
Espino ha sido especialmente cuidadoso en no
confrontar al presidente nacional panista Martínez Cázares, pero señala que la pérdida de curules
en la próxima cámara debería llevar a “revisar
lo que hicimos mal y hacer los cambios
necesarios, por dolorosos que sean,
para poder caminar hacia el 2012”.
No lo dice directamente pero lo deja claro: la pérdida de curules
podría llevar al relevo de Martínez Cázares en la presidencia nacional del PAN.
Sin romper con la dirección del PAN ni con
el presidente de la república, Espino ha conformado hasta ahora un espacio político panista
y de alguna manera social en torno al escenario de la regresión del viejo régimen y contra la restauración del sistema político priísta. Para Espino, ahí se
localiza el verdadero desafío del
PAN: consolidarse como una alternativa
del PRI, no buscar que el PAN sea el nuevo
PRI, el nuevo partido del Estado.
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carlosramirezh@hotmail.com
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