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Martes 3 de marzo 2009
+ Narco: EU está
despreocupado
+ Consumo determina percepción
La sorpresiva andanada de ataques y
críticas de los Estados Unidos a México por el tema del narcotráfico y la
violencia del crimen organizado mostró la falta
de una estrategia de Washington hacia el problema mexicano. Pero también dejó
claro que el tema de las drogas no
es prioritario para la
Casa Blanca.
Por tanto, el mensaje del nuevo gobierno de Obama a la
administración del presidente Calderón fue muy preciso: los EU nada harán para ayudar a México, más
allá de lo comprometido. Y peor aún, existirá una especie de regateo: Washington destinará menos de 500
millones de dólares de apoyo dentro del Plan Mérida para combatir en México un
problema que mueve 50 mil millones
de dólares anuales.
En este contexto, México está obligado a replantear su estrategia en función de
sus intereses internos y no sentarse a esperar que los EU volteen los ojos al
problema mexicano, dado que las prioridades de la Casa Blanca de Obama son otras.
De ahí que el escenario del narcotráfico en México tenga perfiles singulares:
1.- El narcotráfico es para México un
problema de seguridad nacional por
tres razones: la pérdida de soberanía del Estado, la globalización de las
mafias por el circuito siembra-transporte-consumo y el efecto desestabilizador en las certezas de la sociedad.
2.- El narcotráfico es un asunto que se
explica de manera determinante por la demanda.
Mientras en los EU haya más de 40 millones de personas consumidoras de droga,
la solución rebasa la capacidad de
los Estados latinoamericanos y exige un planteamiento global.
3.- Sin embargo, en los Estados Unidos el
tema de la droga tiene otras
nociones: no es un asunto de seguridad nacional sino de salud pública. La explicación tiene que ver con el hecho de que la
vinculación del narco con las policías y los
políticos es grave pero no
generalizada. El tráfico para el consumo se explica sólo por la complicidad de las autoridades, pero sin que todas las policías estén involucradas.
4.- El tema del narcotráfico se convierte
en un asunto de seguridad nacional para los EU cuando está articulado al terrorismo, como es el caso de las FARC, o cuando los
terroristas pueden utilizar las rutas clandestinas para ingresar en territorio estadunidense.
Washington se comprometió con Colombia justamente cuando el narco
se alió a la guerrilla de las FARC y
ésta se vinculó a gobiernos radicales latinoamericanos.
5.- El consumo de droga en los EU es un
tema de garantías individuales. La
legalización del consumo en algunos estados ha generado una estructura de
producción-consumo que las leyes no
pueden impedir. Pero al haber consumo legal, tiene que existir una ruta de comercialización. Por eso es que en los EU no se combaten las mafias con la misma
intensidad, aunque a costa de aumentar
el flagelo de la droga en niños y mujeres.
6.- La última redada que atrapó a centenas de narcos
mexicanos e incautó droga y efectivo no
tuvo el objetivo de impedir la comercialización y el consumo sino que buscó romper con las redes de
comercialización en manos de capos
mexicanos fuera del control de las
autoridades estadunidenses. Por eso fue que las
autoridades de los EU atraparon solo
a mexicanos ligados al cártel del
Golfo.
7.- Las acciones de los EU contra narcos dentro de su territorio han sido ajenos a cualquier movimiento en la
comercialización o el consumo. Una forma de disminuir el tráfico de drogas es atacando también el consumo. Pero en
los EU hay poca intensidad en
combatir el consumo de droga. Por tanto, los EU realmente no están preocupados por el consumo sino por el control de las
rutas, el manejo del dinero y la administración de las mafias.
8.- Mientras exista el consumo de droga
por parte de 40 millones de estadunidenses, la lucha contra el narcotráfico en los EU
será laxa. Con pragmatismo, los EU
necesitan realmente la existencia de proveedores
de droga para sus consumidores. El día en que baje decisivamente el tráfico
hacia los EU, ese día el gobierno estadunidense
enfrentará una insurrección interna
y un aumento del índice de criminalidad. Por eso los EU normalmente no impiden que la droga llegue, sino
que vigilan que no se conviertan en rutas para el terrorismo.
9.- Los EU estarán preocupados si México
pierde el control de su seguridad interna y se convierta en un problema de seguridad nacional para los EU. Por eso
Washington estaría preparando una estrategia militarista para impedir el colapso de la zona fronteriza con
México pero por razones geoestratégicas y militares. El Plan Colombia no fue
solamente un programa de lucha contra el narco sino
que formó parte de la red de
seguridad militar de los EU en el sur del continente.
10.- La política de seguridad nacional de Obama se ha centrado en la estabilidad interna y está lejos de preocuparse por el equilibrio
internacional. De ahí que Obama tome decisiones por
el exclusivo interés estadunidense, lo mismo con la insistencia el revisar el
Tratado Comercial que con abandonar
las plazas costosas en el presupuesto militar. De ahí que México comience a
llegar a la conclusión de que tendrá que luchar solo contra el narcotráfico y por tanto replantear su política.
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cramirez@indicadorpolitico.com.mx
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