Lunes 16 de agosto 2010
+ Cofetel, miedo al desacato
+ Presiones de SCT, ilegales
La licitación
de concesiones para el espectro radioeléctrico entró ya en la ruptura institucional: las
presiones de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes para decidir ya
a favor de Televisa-Nextel se encontró con la ausencia de dos comisionados de
la Comisión Federal de Telecomunicaciones que temen las consecuencias
penales por no acatar una orden judicial de suspender el concurso.
El tema central que
ha pospuesto la votación para decidir la licitación es judicial y tiene
que ver si la SCT y la Cofetel fueron o no notificados por jueces de
Acapulco y Matamoros para impedir la decisión ya tomada por las
autoridades de Comunicaciones a favor de Televisa-Nextel. Lo grave fue
que las autoridades quedaron enredadas en su propia telaraña porque quisieron
desconocer los acuerdos judiciales diciendo que no habían sido notificadas
pero con ello perdieron el tiempo jurídico para responder la demanda en
su contra.
El viernes la Cofetel
citó a los cinco consejeros para votar la entrega de la concesión de las
licitaciones 20 y 21, pero dos de ellos --Ernesto Gil Elorduy y José
Luis Peralta-- no asistieron, a pesar de que hubo tres
convocatorias para ese mismo día. Los tres comisionados restantes, comandados
por el recientemente electo presidente Mony de Swaan, estuvieron a punto
de decidir la concesión, pero temieron el efecto mediático de una licitación
con la ausencia de dos comisionados.
Hoy lunes se hará el
intento definitivo para oficializar la entrega de la concesión a
Televisa-Nextel, en medio de un intenso debate público basado en el criterio de
que hubo favoritismo. Pero el problema de fondo radica en la ausencia
de dos comisionados por razones judiciales: el desacato de las
autoridades de la SCT y la Cofetel a dos decisiones judiciales que ordenaron
suspender la licitación. Mañosamente, con una maniobra típica de las chicanas
jurídicas, la SCT y la Cofetel se dicen no notificadas y por tanto con
el derecho a seguir con el procedimiento. Sin embargo, hay cuando menos cinco
hechos que pudieran convertir a la SCT y a la Cofetel en instancias violatorias
de órdenes judiciales y por tanto en situación penal de desacato:
1.- El director del
jurídico de la SCT, Gerardo Sánchez Henkel, aceptó el pasado 8 de julio
tuvo indicios de las decisiones de jueces de Acapulco y
Matamoros. Por tanto, jurídicamente la SCT no puede alegar que no fueron
notificados por confusiones en el domicilio para recibir notificaciones.
2.- El debate en medios
ha sido lo suficientemente amplio como para que los funcionarios de la SCT y la
Cofetel tuvieran las evidencias de las decisiones de dos jueces para
suspender las licitaciones por una demanda levantada por el Grupo Iusacell.
3.- El fin de semana
pasado un juez informó a Iusacell que la SCT y la Cofetel fueron emplazados, conocieron
los actos y perdieron el derecho para contestar la demanda en su contra
dentro de los términos legales para ello. Más aún: las autoridades judiciales
decidieron notificaciones por listas, para evitar las chicanas de
la SCT y la Cofetel.
4.- El miércoles 11,
la Comisión Permanente del Congreso de la Unión solicitó al presidente de la
república a declarar desierta la licitación del espectro radioeléctrico
porque beneficia a Televisa-Nextel. Ahí hubo otro elemento que tuvieron
la SCT y la Cofetel sobre la polémica concesión.
5.-. Y finalmente, el
diputado del PT, Mario di Costanzo, le recordó personal y directamente
al secretario de Comunicaciones y Transportes, Juan Molinar Horcasitas, en la
comparecencia del martes 10 la existencia del artículo 320 del Código Federal
de Procedimientos Civiles que establece --y refuerza-- el principio de
derecho de que el desconocimiento de las leyes no exime de su
cumplimiento: “si la persona mal notificada o no notificada se
manifestare, ante el tribunal, sabedora de la providencia, antes de promover el
incidente de nulidad, la notificación mal hecha u omitida surtirá sus
efectos, como si estuviese hecha con arreglo a la ley. En este caso, el
incidente de nulidad que se promueva será desechado de plano”.
Por tanto, si los
consejeros de Cofetel deciden hoy lunes entregar la concesión del
espectro radioeléctrico de 30 megahertz a Televisa-Nextel estarían violando
acuerdos judiciales y podrían ser juzgados por desacato y destituidos de
sus cargos. Ahí se localiza la esencia del problema.
Asimismo, habría un
efecto colateral: la confirmación de acusaciones sobre el nombramiento
de Mony de Swaan como comisionado presidente de la Cofetel, pasando
automáticamente de la coordinación de asesores del titular de la SCT al máximo
cargo en la Cofetel para tomar decisiones no en función de la autonomía institucional
sino de las órdenes directas del secretario de Comunicaciones. El debate
sobre De Swaan no tiene que ver con su experiencia en el terreno de las
telecomunicaciones --no es, por cierto, un novato-- sino por su dependencia
del sector central del ramo.
La ausencia de los
comisionados Gil Elorduy y Peralta no fue caprichosa sino que estuvo
decida por las implicaciones judiciales de no atender un mandato
judicial. Sin embargo, el viernes, la oficina de prensa de la Cofetel
distribuyó un boletín de prensa para explicar el retraso en la votación, pero
fue redactado mañosamente para regañar a los ausentes, revelando datos para
desprestigiar a Elorduy y Peralta.
De ahí que la concesión
a Televisa-Nextel sea ya un conflicto judicial, de desacato, de ruptura
dentro de la Cofetel y de enfrentamiento de una rama del ejecutivo
federal con el legislativo.
www.grupotransicion.com.mx
carlosramirezh@hotmail.com
-
- 0 - -
Imprimir
|