Martes 26 de enero de 2010
+ Vizcarra: averiguaciones en PGR
+ ¿PRI: narcoelección en Sinaloa?
La elección del PRI
de candidato a gobernador en Sinaloa ha abierto el debate sobre el hecho
de que los estados del norte más afectados por el narcotráfico sean justamente
los encabezados por priístas.
La discusión sobre el
pasado de Jesús Vizcarra, alcalde de Culiacán, candidato designado y
socio del gobernador saliente Jesús Aguilar Padilla, apenas ha comenzado.
El desplegado que Vizcarra publicó la semana pasada para aclarar las
sospechas de sus vínculos con el narcotráfico dejó en la oscuridad cuando menos
cinco hechos:
1.- En la Subprocuraduría
de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada de la PGR existen dos
averiguaciones previas abiertas sobre Vizcarra: SIEDO/SIN/458/2002 y
SIEDO/SIN/128/2004, ambas sobre lavado de dinero.
2.- Las hojas
bautismales de del hijo de Vizcarra fueron arrancadas del libro porque
hay indicios de que el padrino habría sido Ismael El Mayo Zambada. La versión
ha crecido por el hecho de que el propio hijo de Vizcarra, con sus
presunciones, ha sido la fuente directa de la versión.
3.- La fotografía
publicada en el DF y Sinaloa donde aparecen Vizcarra y El Mayo Zambada no
es de una operación de compra-venta de ganado sino una misa. Vizcarra afirmó en
su desplegado que ese día estaba comprando ganado.
4.- Siguen vigentes
los datos de la relación empresarial y familiar con Inés Quintero Godoy
e Inés Calderón Quintero, con vínculos sanguíneos. Los dos aparecen también
con vinculaciones con el narco.
5.- Y los datos de
que el gobernador saliente Aguilar Padilla, su esposa y su hijo fueron hechos socios
de la empresa Viz de Vizcarra, además de un paquete de acciones en poder de
Oscar Lara, diputado federal, para sellar una alianza política
transexenal. En el desplegado público Vizcarra nada se dice al respecto.
Esa sociedad se dio en el contexto de la decisión de Aguilar Padilla
para designar a su sucesor directamente y quién mejor que su socio.
El asunto va más allá
de la sucesión local e involucra el factor del narcotráfico en Sinaloa y
en el PRI, una de las entidades más controladas por el crimen organizado
articulado al tráfico de drogas. Vizcarra eludió durante meses aclarar
el asunto de la fotografía y en su desplegado quiso hacer creer que se trataba
de un negocio al aire libre. Asimismo, ha querido que la PGR le otorgue una carta
de buena conducta para deslindarse, pero la dependencia no aclara presuntos
hechos delictivos en procesos políticos y menos cuando existen dos
averiguaciones previas que involucran a Vizcarra.
El conflicto
alrededor de la candidatura priísta a gobernador en Sinaloa ha contaminado
el proceso local y debe obligar al PRI a intervenir para evitar que el debate
en la nominación sea ocupado por las sospechas del crimen organizado. El asunto
se podría complicar por las versiones de que la presidenta nacional del PRI,
Beatriz Paredes, ha utilizado en avión privado de Vizcarra para tareas
políticas. Ello hablaría de una complicidad política en la decisión de
Sinaloa. Hasta ahora, el PRI nacional ha evitado involucrarse en
candidaturas locales, a pesar de que ahí podrían darse tropiezos que eviten la
victoria tricolor.
Sinaloa ha visto
cruzarse dos coordenadas de conflicto: la imposición de Vizcarra como
candidato frente al posicionamiento del senador Mario López Valdez Malova
como preferido en las encuestas con una ventaja de 2 a 1 y la necesidad
urgente de que el PRI decida encarar el problema del narcotráfico en
plazas donde habrá elecciones, sobre todo Tamaulipas, Chihuahua y Sinaloa. El
PRI, hasta ahora, ha mirado hacia otro lado frente al crecimiento de la
delincuencia y la inseguridad en estados de hegemonía priísta, pero comienzan a
darse indicios de que las bandas del crimen organizado estarían dispuestas a involucrarse
en los procesos políticos locales, sobre todo por la intensidad de la presencia
federal.
El tema de la
inseguridad está contaminando también las elecciones en Tamaulipas,
donde el narco se ha asentado como la autoridad no sólo criminal sino política
y social. Y también en Ciudad Juárez, donde la autoridad política priísta local
ha sido anulada por la presencia del narco en la vida cotidiana., En
ambas plazas hubo de intervenir con decisión la autoridad federal, pero sin
contar con la colaboración de las autoridades políticas locales y ante la
indiferencia de la sociedad que padece la criminalidad. La presión social y
política para disminuir la participación del ejército y dejar el asunto
en manos de la policía federal en Ciudad Juárez respondió al modelo de cancelar
la persecución de las bandas del narco y dejar sólo como inhibitoria la
presencia policiaca.
Sinaloa es la plaza
que ha comenzado a calentarse. Los asesinatos, el aumento de actividad
violenta de las bandas, el crecimiento del tráfico de drogas han regresado
a Culiacán, donde Vizcarra es alcalde, y se han extendido a otras partes
del estado que gobierna Aguilar Padilla. Por tanto, al PRI le conviene atender
el proceso de selección del candidato a gobernador. Si no, los beneficiarios
del conflicto en Sinaloa será el PAN, cuyo candidato va a explotar
políticamente la crisis en la nominación priísta, y obviamente el crimen
organizado.
www.indicadorpolitico.com.mx
http://twitter.com/carlosramirezh
http://carlosramirez2.blogspot.com
carlosramirezh@hotmail.com
- - 0 - -
Imprimir
|