Martes 27 de julio de 2010
+ SME, el atencazo del sexenio
+ O el camachazo del PAN-PRD
La
negociación
SME-Gobernación para levantar la huelga de hambre en el zócalo de la
ciudad de México tuvo algunos puntos secretos:
1.- Fue otra concesión
del gobierno calderonista a favor de la alianza del PAN con el PRD. Atenco,
APPO y SME son ahora aliados políticos del PAN vía el PRD.
2.- En el gobierno
federal hubo temor de que el plantón del SME se extendiera hasta las
fiestas patrias y el zócalo ocupado pudiera impedir el Grito y el
desfile militar.
3.- Por tanto, se aplicó,
en vivo y en directo, el modelo Manuel Camacho Solís de los tiempos del
salinismo: comprar con dinero la estabilidad con grupos radicales pero a
costa de las leyes.
El ganador de la
contienda fue, quién lo duda, el líder sindical Martín Esparza, no el
inexistente SME. El gobierno federal sí le otorgará la toma de nota a la
dirigencia de Esparza y éste tendrá acceso sin límites a los
multimillonarios activos del sindicato. Quedan, de todos modos, dudas:
1.- El conflicto comenzó
cuando el SME de Esparza quiso la toma de nota para legitimar su elección fraudulenta.
Y a pesar de las amenazas violentas del SME de estallar una huelga que hubiera
exigido la requisa.
2.- El gobierno de
Calderón negó la toma de nota por el fraude electoral en la elección de
Esparza y vio la oportunidad para liquidar la empresa Luz y Fuerza del
Centro, limpiar pasivos presupuestales y deshacerse de un sindicato rijoso. El
gobierno aguantó amenazas, violencias y agresiones… para nada.
3.- Ahora resulta que
sí se otorgará la toma de nota al SME basados hasta ahora y hasta donde
se sabe en la misma elección fraudulenta del año pasado.
La dependencia que
salió derrotada fue la Secretaría del Trabajo y Previsión Social porque
se negoció la política laboral en la Secretaría de Gobernación con argumentos
del coordinador de la alianza PRD-PT-PC, Manuel Camacho Solís. Ahora la STPS
tiene que explicar varias cosas:
1.- ¿Por qué el
secretario Javier Lozano Alarcón afirmó que “ayudará” al SME a elaborar
los papeles de nueva solicitud de toma de nota? ¿La Secretaría del Trabajo se someterá
a los caprichos del líder sindical Martín Esparza? ¿Será la Secretaría del
Trabajo juez y parte o coyote del SME? Con esta decisión,
el secretario Lozano aniquiló, sin reforma legal, el sistema de
reconocimiento de dirigencias sindicales: ya no la legalidad sino las
presiones, los juegos de poder y las componendas.
2.- ¿Quién va a compensar
a los ciudadanos que aceptaron con paciencia las movilizaciones agresivas de
los seguidores de Esparza en el SME porque apoyaban la liquidación de
una empresa que era un lastre presupuestal para las finanzas públicas. Ahora
resulta que Esparza tenía razón.
3.- ¿Qué va a ocurrir
con el Estado de derecho y las órdenes de aprehensión contra seguidores de
Esparza que sabotearon instalaciones eléctricas en defensa de sus
privilegios? ¿Se negoció también en lo oscurito la cancelación de
esas órdenes, al viejo estilo de Carlos Salinas de someter el Estado de derecho
al capricho político de la disidencia?
La salida que
se encontró al conflicto con los electricistas no fue realmente una solución. Y
no hay que ir muy lejos para encontrar el formato de esas negociaciones
en lo oscurito.
1.- En septiembre de 1993
Manuel Camacho y Marcelo Ebrard, como representantes de Carlos Salinas en el
gobierno capitalino, negociaron un pago en efectivo y en secreto a López
Obrador para comprar el levantamiento un plantón que iba a impedir la ceremonia
del Grito y el desfile militar. El dinero fue entregado en casa de
Ebrard a un enviado de López Obrador y se justificó como pago por el “desgaste
físico” de los plantonistas.
2.- La huelga de
hambre de los electricistas en el zócalo fue una farsa, aunque Camacho
la infló hasta convertirla en un problema político. Si acaso, se trataba
de un asunto obrero-patronal, empresarial. El plantón del SME era en realidad
un asunto de Ebrard y el gobierno del DF. Por eso Camacho lo transformó
en un asunto nacional y se lo endosó a Gobernación.
3.- Camacho enlistó
en asunto de los electricistas en las concesiones que habría de hacer el
gobierno panista a favor de la alianza PAN-PRD en algunas elecciones de
gobernador en este año: el aval del PAN a la violenta APPO de Oaxaca, la
diputación al líder insurreccional rupturista Flavio Sosa Villavicencio, la
gestión del gobierno federal en la Corte Suprema para avalar la protesta
violenta como “protesta social” y con ello la liberación de los militantes de
Atenco que secuestraron y amenazaron de muerte a funcionarios, el retiro de la
persecución contra Lucía Morett por su participación en las FARC de Colombia y la
alianza virtual del PAN con el PRD para las elecciones capitalinas del
2012 con un esquema camachista que le quite el control del GDF a López
Obrador.
La salida al asunto
SME dejó la impresión de un atencazo: el SME va a recuperar
prácticamente todo lo perdido, el secretario Lozano Alarcón apareció como el
gran derrotado y el modelo Atenco de lucha social violenta, rupturista e
insurreccional fue legitimado por el gobierno federal.
Al final, el gobierno
de Calderón no obtuvo algo en la negociación. Y los problemas políticos
los arregla Camacho Solís, no Gobernación. Vía Camacho, el PAN se ha transformado
en otro PRI.
www.grupotransicion.com.mx
carlosramirezh@hotmail.com
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