Jueves 29 de julio de 2010
+ AMLO: no lo den por muerto
+ Alianza PAN-Ebrard en 2012
El conflicto
PRD-López Obrador no tiene que ver solamente con la intención de Manuel
Camacho de imponer por dedazo --¡sorpresa priísta!-- a su pupilo Marcelo
Ebrard como candidato presidencial del PRD en el 2012, sino que esconde
perfiles más estratégicos:
1.- El PRD, Jesús
Ortega, Camacho y Ebrard tienen cierto que la alianza PAN-PT-PC no es
ganadora. El PRD apenas podría garantizar hoy, en el mejor de los casos, 15%
de los votos y el DIA no sumaría 20%. El voto del sector de centro-izquierda lo
va a absorber López Obrador como candidato por su cuenta.
2.- La jugada perversa
de Ebrard lo rebasa: alianza con el PAN en la candidatura presidencial PRD-PT-PC
y un candidato propio para el GDF. El DF a cambio de un acuerdo
con el PAN para las presidenciales. Camacho tiene toda la intención de desplazar
a López Obrador y dejar a Ebrard como la gran figura de la oposición
neopopulista.
3.- López Obrador chamaqueó
a Ortega, Camacho y Ebrard con el compromiso de aceptar la candidatura
del mejor posicionado. Durante un año los estuvo toreando. Y en el
momento preciso para él, se autodestapó el domingo pasado. A ver ahora quién
lo detiene.
4.- López Obrador no
necesita al PRD. Con la franquicia del PT o PC tiene, En cambio, el PRD se desfonda
sin López Obrador. Por eso el PRD no ha querido expulsarlo. Y el
tabasqueño ha convertido ese temor en ventaja política. No se trata sino
de la repetición del juego de la candidatura que operó durante años en
el gobierno del DF: decir que no pero diciendo sí.
5.- Por tanto, el Plan
B de Camacho-Ebrard sería lograr una alianza estratégica en el 2012 PRD-PAN
para detener al PRI y a López Obrador. Se trataría de operar el modelo
de construcción de una “hegemonía de centro” que desplace casi
definitivamente al PRI del poder. Asimismo, ese Plan B implica una alianza
legislativa para llevar esa hegemonía a una mayoría PAN-PRD en el Congreso y
con ello destruir definitivamente al PRI.
6.- La otra
gran guerra López Obrador-Ebrard se está dando, con severos golpes debajo de la
mesa, por el control político del DF y del GDF: Ebrard quiere quitarle el poder
a López Obrador en la Ciudad de México para su nominación presidencial y quedarse
con la candidatura capitalina del 2012. Ebrard ya decidió que su sucesor sea
Mario Delgado, aunque falta que López Obrador lo permita. Las bases
sociales del DF van a ser fundamentales para la disputa por la
candidatura. Lo saben López Obrador y Ebrard.
7.- Sin López
Obrador, el PRD no podrá hacer un buen papel en las elecciones
presidenciales. De ahí los movimientos estratégicos de Camacho para acercar
a Ebrard con el gobierno de Calderón: la salida a la crisis en el SME fue uno;
y el acuerdo de Ebrard con el secretario de la Defensa Nacional fue otro. Las
alianzas en Oaxaca, Puebla y Sinaloa también están relacionadas con el
juego político de Camacho y Ebrard con el PAN.
8.- Si López Obrador
es candidato del PT-PC, el PRD solo estaría condenado al fracaso, aún
con Ebrard como candidato. De ahí que Camacho sea el pivote para alguna
alianza PAN-PRD como la que propuso Fox en el 2000 a Cárdenas para un gobierno
de coalición. Con ello, PAN-PRD darían cuenta del PRI y de López
Obrador.
9.- Los estilos
de López Obrador y Ebrard dejan ver la verdadera fuerza política de cada uno:
el tabasqueño se autodestapó en un mitin que llenó el zócalo por enésima
vez y Ebrard lo ha hecho en entrevistas con Univisión y con Excelsior,
con la filtración a El Universal de su pomposo “equipo de estrategas” y
con el jalón de riendas que dio Manuel Camacho a López Obrador. López
Obrador mostró el músculo que no tienen el PRD ni Ebrard y Ebrard sólo
está esperanzado a una encuesta y a las fotos pagadas en los diarios.
10.- Por lo pronto,
López Obrador hizo chuza política el domingo: se autodestapó, será un
aspirante solitario en el PRD con un año de ventaja, ya tiene en la bolsa a PT
y Convergencia, le puso a Ebrard el desafío de las masas, dio a conocer su
estructura paralela nacional por lo que no necesita al PRD, destrozó el
juego de Camacho de una encuesta, desdeñó al DIA por haber abandonado el
lopezobradorista Frente Amplio, obligó a los perredistas a definirse desde
ahora, mostró que la fuerza en el DF sigue siendo lopezobradorista y de hecho aisló
a Ebrard de las base perredistas.
11.- López Obrador va
a manejar al PT. Y no lo dejará aliarse con el PAN y el PRD en las
elecciones de gobernador del próximo año, con lo que dejará al PRD sólo
con el PAN. Con ello López Obrador dejará el mensaje del divorcio en el
DIA y la debacle de la jugada de Manuel Camacho. El PRD había logrado diluir
la alianza con la derecha panista a través de un frente de tres partidos.
Guerrero podría ser la prueba: el PT no irá en alianza sino por su
cuenta.
12.- De hecho, López
Obrador ya marcó su juego: va por la candidatura por la libre bajo el
argumento de que él vale más que el PRD. El PT le dará la franquicia y su
movimiento le aportará la estructura. Eso sí, no va a romper con el PRD
sino a obligar a los perredistas a echarlo. Y el PRD quedará en manos
del salinismo de Manuel Camacho y Marcelo Ebrard.
La lucha política
López Obrador-Camacho/Ebrard apenas ha comenzado. Y no se acabará hasta
que se acabe.
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carlosramirezh@hotmail.com
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