Juevces 4 de marzo de 2010
+ PRI: reforma Gatopardo 2012
+ Todo cambió para seguir igual
A
partir de la fuerza de su mayoría legislativa y territorial, el PRI celebra hoy
sus 81 años con cambios que reafirmarán que es el mismo de siempre. Y el
mensaje para el 2012 radica en señalar que apoyará los cambios de una
reforma política que no cambie la estructura de poder fundada por
Plutarco Elías Calles en 1929 y sobre todo corporativizada por Lázaro
Cárdenas en 1938.
El país ha vivido desde
el 2000 en un sistema político priísta vergonzante, que quiere ocultar
sus maniobras que impidieron que en el 2000 México diera el paso adelante hacia
una transición a la democracia. Como mayoría en la Cámara de Diputados y
en el Senado, el PRI ha sido el obstáculo para desmantelar la estructura
de poder de los tres pilares del viejo sistema político priísta: el Estado, la
Constitución y el modelo de desarrollo.
En diez años, el PAN
en la presidencia no ha podido introducir sus propios tres pilares
ideológicos de su propuesta: el principio de subsidiaridad del Estado a
favor de la sociedad; el bien común como sucedáneo de la lucha de clases
y el solidarismo como política social que sólo se agota en hacer el bien
sin presiones sociales ni constitucionales.
La estrategia del PRI
en 2000, luego de la derrota, fue prepararse para regresar a la
presidencia de la república. Y el punto central de su modelo fue la de impedir
a partir de su mayoría la modificación de la estructura priísta de poder. Por
eso el PAN se ha topado con un muro en materia de desarrollo, política fiscal,
política exterior, educación. Si el alma del proyecto priísta estaba en el
Estado, la Constitución y el modelo de desarrollo, entonces el PRI se ha
dedicado estos diez años a impedir su transformación.
El PRI podrá celebrar
hoy, en su fiesta de aniversario, que perdió la presidencia pero logró mantener
el poder. Si acaso el voto le regresa la presidencia de la república en el
2012, el PRI se encontrará con la misma estructura de poder que dejó en
el 2000. Por eso el PRI no va a aprobar la reforma política del
presidente Calderón y avalará la del senador priísta Manlio Fabio Beltrones
porque ésta fortalecerá el modelo priísta de nación.
De ahí que la
principal victoria del PRI hoy en Guadalajara sea la de llevar al país a una
alternancia sin transición. En diez años, la oposición panista ha fracasado
en diseñar y buscar un modelo alternativo de nación, sobre todo porque no ha
contado con la alianza de un PRD-espejo del viejo PRI. Vicente Fox no
quiso trabajar la transición hacia un nuevo tipo de nación y Calderón no ha
podido avanzar.
El voto ciudadano ha
sido corresponsable de ese fracaso. Por un lado, le siguió dando al PRI
la mayoría legislativa y en los gobiernos de los estados; por otro, no supo exigirle
al PAN un camino alternativo. A la vuelta de diez años, la estructura de poder
vigente es la misma que inventó el PRI.
El fortalecimiento
del PRI en el poder ha sido, por tanto, correlativo a la debilidad
panista para ofertar un proyecto de transición. El PAN no supo entender el
momento 2000 de agotamiento del viejo modelo priísta de nación. Entre las
opciones de trabajar con el PAN, aliarse con el PRD o entenderse con el
PRI, Fox decidió el camino cómodo de pactar con el PRI. Por un lado Fox careció
de inteligencia política pero por otro el PAN no supo deslindarse de la
dependencia del presidente de la república.
Por eso el PRI va a
convertir su 81 aniversario en una verdadera fiesta política: perdió la
presidencia pero mantuvo férreamente el poder político. Al PAN le ha
faltado liderazgo, malicia política y sobre todo la decisión de definir
una propuesta de alternancia real de poder o de transición a un régimen
democrático que podría ahogar al PRI. Antier el PRI se regodeó con la humillación
al presidente del PAN, pero al final a César Nava le ha faltado
justamente la decisión de definir un verdadero proyecto de alternancia.
El PAN cayó en la
trampa de jugar con las reglas priístas: hacer hasta lo imposible para no
perder el poder. Sin embargo, la función del PAN era otra: delinear, impulsar y
sacudir a la sociedad con una propuesta de cambio del proyecto político,
de modelo de desarrollo y de gobierno del país, aún a costa de debilitarse y
perder el poder. Pero el PAN ha preferido mantener el modelo priísta sin
entender que justamente las posibilidades del cambio no se van a dar con
un PAN priízado. El mantenimiento del modelo priísta de nación es el que
en realidad va a facilitarle al PRI la recuperación de la presidencia de
la república.
El PRI va a arrancar
hoy su larga marcha hacia Los Pinos. Es hora de que el gobierno federal panista
comprenda que el PRI no va a colaborar con nada que implique reformas de
las estructuras priístas del poder. Por tanto, el dilema de Calderón
radicará en lograr algunos cambios de matiz que sean concedidos generosamente
por el PRI con la certeza de que serán irrelevantes o de plano apostarle al cambio
de fondo y convocar a la sociedad a la reforma estructural del Estado, la Constitución
y el modelo de desarrollo para convertirlos en el eje de una oferta de
alternancia real.
La arrogancia
del PRI hoy en su fiesta de cumpleaños le corroborará a Calderón que el
PRI no quiere ni va a querer alguna reforma que lo aleje de la recuperación de
la presidencia de la república.
www.indicadorpolitico.com.mx
http://twitter.com/carlosramirezh
http://carlosramirez2.blogspot.com
carlosramirezh@hotmail.com
-
- 0 - -
Imprimir
|