Jueves 12 de enero de 2012
+ Encuestas:
avisos a Peña Nieto
+ Lastre
del viejo PRI, factor 2012
Si a estas
alturas no adelantan al ganador de las elecciones presidenciales de
julio próximo, las encuestas sí aportan elementos para el análisis sereno
de las tendencias electorales. Y el primer dato ha comenzado a preocupar en el PRI: la baja de puntos de Enrique Peña Nieto reveló la vulnerabilidad política del tricolor.
Entre otros, la
encuesta de Consulta Mitofsky revela otros datos deben apuntarse:
1.- La
disminución de votos a favor de Peña Nieto tiene, además de los incidentes
negativos, el efecto de la existencia de precandidato único designado en
el PRD y de la posición adelantada de Josefina Vázquez Mota en el PAN.
2.- Las
encuestas revelan, en información desagregada a interpretada, que la única capaz de disputarle posiciones a Peña es precisamente Vázquez Mota: Peña baja
de 44 puntos frente a López Obrador y Santiago Creel/Ernesto Cordero a 39 con la posibilidad de que Vázquez Mota sea la candidata. Y en encuestas cinco
puntos no son desdeñables.
3.- La posición
de Vázquez Mota se está convirtiendo en un factor de presión sobre Peña
Nieto. El dato revelador es que se ha posicionado como la adversaria decisiva,
frente al estancamiento de López Obrador y el PRD por la carga negativa de seis años de conflictos y agresiones políticas. El dato estratégico es que
Vázquez Mota ha encontrado espacio de contrapunto de Peña Nieto, cuando
aún no se decide la candidatura del PAN.
4.- A lo largo
de 2011, la imagen de Peña Nieto disminuyó la nada desdeñable cantidad
de 9 puntos, al pasar en 2011 de 46 en enero a 37 en diciembre.
5.- Por efecto
de los incidentes de noviembre-diciembre, Peña Nieto perdió 4 puntos,
bajando 3 en imagen positiva y subiendo uno en imagen negativa.
6.- En las
próximas semanas, el PRI y obviamente su candidato Peña Nieto van e enfrentar
cuando menos tres tipos de problemas que disminuirán sus espacios en
las tendencias electorales: la crítica por la alianza con Elba Esther Gordillo,
las fracturas internas en los PRI estatales en las zonas tradicionales de
reserva de votos y la carga negativa del pasado de represión, corrupción
y empobrecimiento de la sociedad.
Las encuestas
electorales se han convertido en un aviso político para el PAN, no tanto
por el porcentaje de tendencia de votos sino porque han perfilado ya la única personalidad que pudiera competirle a Peña Nieto: Josefina Vázquez Mota. Lo
malo, sin embargo, es que el proceso interno del PAN ya se convirtió en un
factor de demérito de Vázquez Mota que beneficia al PRI porque la
diputada panista con licencia llegaría --de ganar la interna-- a la elección
constitucional bastante desgastada por sus propios compañeros de
partido.
Si el proceso
interno del PAN se lleva a las fechas últimas, el ganador o la ganadora habrá perdido no sólo tiempo sino fuerza política por la fase de desgaste personal en la que
ha entrado la competencia. Los ataques de Cordero contra Vázquez Mota benefician al PRI porque le hacen el trabajo de trinchera para debilitar a la figura mejor
posesionada en las tendencias de voto.
La figura
política de Peña Nieto ha comenzado a registrar la pérdida de dinamismo
por razones varias: el desgaste propio de una precandidatura perfilada con
bastante anticipación, los temores de los grupos de poder priístas de ver
regresar con Peña Nieto el viejo autoritarismo presidencialista piramidal y por
tanto el dedo de oro a la hora de las candidaturas, la exclusión de grupos priístas no mexiquenses y, sobre todo, los errores atribuibles
al propio precandidato priísta que ha basado su campaña no en una
estrategia política integral sino sólo en las encuestas y en la televisión.
El plan priísta
para posicionar a Peña Nieto ya como precandidato único se frustró por
los incidentes en la feria del libro de Guadalajara y lo dejó sin un
instrumento político programado con anticipación: su libro México, la gran
esperanza. La estrategia planeada fue la usar el libro como proyecto de programa de gobierno y se había organizado presentarlo en toda la república
como eventos no políticos y evitar así problemas con el IFE.
Sin embargo, el
libro quedó hecho cenizas en Guadalajara y ahora las presentaciones de
Peña Nieto han quedado sólo en reuniones con priístas, aunque en cada plaza ha
tenido que darle espacio a figuras priístas quemadas por conflictos
locales; de hecho, en las giras del precandidato oficial priísta han reaparecido priístas que confirman el hecho de que el nuevo PRI es el mismo PRI de
siempre, el de los pasivos políticos.
Asimismo, el PRI
ya no tiene tiempo para resolver los conflictos internos en estructuras
partidistas locales. Hasta ahora se perciben fracturas priístas en estados importantes
por su reserva de votos: Oaxaca, Puebla, Jalisco, Chiapas, Morelos, Distrito
Federal, Tabasco, Quintana Roo.
Y tampoco hay que descartar fricciones paradójicamente en el PRI del Estado de México,
donde el gobernador Eruviel Avila ha comenzado a despintar las
posiciones peñistas locales; algunos colaboradores del nuevo mandatario
mexiquense han deslizado la versión de que el gobierno estatal sería el primero en padecer el brazo autoritario del presidencialismo peñista de la destitución porque
se trató de una posición no de grupo sino de elusión del conflicto; en el
equipo mexiquense de Peña hay la certeza de que le van a pasar la cuenta
a Eruviel Avila de haber amenazado con irse como candidato de la oposición
perredista si el PRI le negaba la nominación.
Las encuestas,
los reacomodos conflictivos de poder en el PRI, la reaparición de
figuras negativas priístas y la posibilidad de que la candidata del PAN sea
Vázquez Mota son los primeros avisos de que el PRI aún no gana las
elecciones. Y falta aún la capacidad operativa de Calderón como panista.
(Diario
Político 2012 de Carlos Ramírez en www.grupotransicion.com.mx)
carlosramirezh@hotmail.com
-
- 0 - -
Imprimir
|