Viernes 13 de enero de 2012
+ PRD-GDF:
el dedazo de Ebrard
+ Wallace:
factor sorpresa de PAN
En una jugada sorpresa de ajedrez político, el PAN calderonista definió la candidatura de Isabel
Miranda de Wallace a la jefatura de gobierno del DF y le puso un cuatro al dedazo de Ebrard a favor del ex procurador Miguel Angel Mancera.
La nominación de
la señora Wallace posicionó al PAN en un debate de candidaturas
realmente ciudadanas, destacará el papel sobresaliente de ella en la lucha
contra la inseguridad por la heroica lucha para vencer la adversidad
institucional capitalina y federal y lograr la captura y fuerte
sentencia contra los secuestradores y asesinos de su hijo y capitalizará el activismo ciudadano a favor de las causas sociales y no de partidos
políticos.
Como plus,
el PAN posicionó a una mujer de alta calificación social que pondrá en
el tema central del debate no los subsidios asistencialistas con los que
el PRD prácticamente compra votos cautivos medrando con las
necesidades de la gente, sino el punto esencial de la seguridad ciudadana impulsada por ciudadanos.
Del lado del PRI
y del PRD se perfilan candidaturas de burócratas del poder: la ex
gobernadora priísta tlaxcalteca Beatriz Paredes iría por segunda vez a
la elección capitalina del brazo del efecto mediático de Peña Nieto; y
del lado perredista, por dedazo de Marcelo Ebrard, el ex procurador
no-perredista Miguel Ángel Mancera, con una corta carrera burocrática en
el sector judicial y escasos resultados en la reorganización del sector de
impartición de justicia del DF.
Así, dos enfoques de seguridad estarían frente a frente en las elecciones capitalinas
del próximo primero de julio, si se consolidan formalmente las candidaturas de
la señora Wallace y del ex procurador Mancera: con la señora Wallace estaría la
seguridad con enfoques ciudadanos activos y resultados sobresalientes en la
persecución de criminales y en el impulso de leyes sobre seguridad y la
seguridad; y con Mancera, el enfoque burocrático de la justicia y sobre
todo el perfil no-perredista del ex procurador como carta para convencer a los
ciudadanos sin militancia a confiar en un funcionario que no respondería
a los intereses de movilización ciudadana del PRD que han estrangulado a la
ciudad de México y la han convertido en rehenes de la protesta callejera sin respeto a los derechos de terceros. En términos de saldos, la señora
Wallace como ciudadana logró más éxitos que los de Mancera como
burocrático procurador capitalino.
En este
escenario de candidaturas con fuerza ciudadana y política, el PRI podría
perder espacios por la representación de Paredes del viejo PRI que fracasó en
el gobierno de la ciudad durante años. El espacio social de la señora Wallace refrescaría la participación política de los ciudadanos, le quitaría votos al PRI y también
podría jalar a su favor a ciudadanos no perredistas que se negaban a votar por
el PRI, no encontraban en el PAN figuras de representación social y caían
inevitablemente en el voto al PRD para evitar el regreso del priísmo; se
trataría de una masa importante de votos progresistas y no perredistas
que verían en la señora Wallace la posibilidad de una candidatura
verdaderamente ciudadana.
La nominación de
la señora Wallace saltó a la escena política la víspera de las encuestas
del PRD para imponer la candidatura ebradista del ex procurador Mancera sobre los intereses del PRD. La encuesta en la nominación de candidatos perredistas
ha logrado anular el debate político en un partido que nació del seno
del PRI por el rechazo justamente a las imposiciones; por si fuera poco, Ebrard
podría repetir el modelo de Carlos Salinas de 1993: imponer a su
candidato Mancera igual a como Salinas impuso a Colosio frente a las
encuestas que revelaban que Manuel Camacho con mayor consenso social y
político. Así, Mancera podría ser el Colosio del Ebrard salinizado.
Mancera se hizo en el sector público siempre en los espacios de Ebrard
en seguridad y desarrollo social.
La jugada
maestra de Calderón con la nominación de la señora Wallace también le dio otro giro al debate político sobre la estrategia de seguridad pública porque abrió
al PAN a ciudadanos activos en la promoción de leyes contra la delincuencia;
aquí se localiza el hecho de que el secuestro y asesinato del hijo de la señora
Wallace ocurrió en el DF y la pasividad o complicidad del sistema de
justicia capitalino de 2005, al que Ebrard había servido como secretario de
Seguridad Pública de López Obrador hasta que el presidente Fox lo cesó por “incompetente”
en el manejo del linchamiento de agentes federales en Tláhuac.
En la nominación del candidato perredista podría repetirse el
debate de 2005 cuando los militantes perredistas Pablo Gómez, Jesús Ortega y Demetrio
Sodi criticaron el hecho de que Ebrard se había afiliado al PRD sólo
después de haber asegurado el dedazo a su favor por parte del jefe de
gobierno López Obrador; la discusión ocurrió en torno a la queja de los
perredistas de que Ebrard no representaba los principios ideológicos del
PRD y la dura crítica de Cuauhtémoc Cárdenas de que el PRD le iba a entregar el gobierno del DF a los políticos priístas a los que el perredismo se los
había arrebatado en 1998 y sobre todo en 1997.
Así que Ebrard tendrá cuando menos tres problemas para decidir la
candidatura perredista al DF: la queja perredista contra Mancera por su
condición de precandidato no-perredista como Ebrard en 2005 y subordinado a
Ebrard, la candidatura panista de la señora Wallace como bandera realmente ciudadana y la condición de Ebrard de secretario designado de
Gobernación del gabinete de López Obrador si gana las elecciones y por tanto subordinado al candidato presidencial perredista.
Al final, la irrupción de la señora Wallace le cambio el panorama
político a Ebrard y le dio un aire de refresco al PAN.
(Diario
Político 2012 de Carlos Ramírez en www.grupotransicion.com.mx)
carlosramirezh@hotmail.com
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