Lunes 16 de enero de 2012
+ PRD-DF:
izquierda vs Ebrard
+ Mancera:
burócrata o arribista
Justo en los
momentos en que entró en operación la encuesta del PRD-PT-Movimiento
Ciudadano-Morena para escoger como candidato a jefe de gobierno del DF no al que represente un proyecto sino al más popular entre la tropa, la verdadera izquierda perredista dejó muy clara su crítica a la intención de Marcelo Ebrard
de imponer a Miguel Angel Mancera, desconocido y ajeno a la izquierda.
El viernes, en Milenio,
Pablo Gómez, ex militante del Partido Comunista, líder de la juventud comunista
en el 68, teórico del marxismo, crítico de los métodos priístas, fundador del
PRD y aval de la cesión del registro del PCM al PRD, cuestionó métodos y perfil del proceso de selección del candidato al DF.
Y en La
Jornada del domingo pasado, Arnaldo Córdova, ex militante del PCM,
historiador crítico de la versión priísta de la historia, teórico del marxismo
y militante del PRD, también criticó duramente el método de la encuesta y
puso en duda la formación política y de izquierda del candidato
ebradista Miguel Mancera.
Los dos dejan
claro que en el método de la encuesta no se reconoce al PRD. Por su
importancia, se transcriben algunos párrafos del texto de Gómez:
“La encuesta que
se realizará el próximo fin de semana para definir la candidatura de las
izquierdas al gobierno de la Ciudad de México es en realidad un mecanismo de designación,
aunque éste se encuentre en manos de tres mil personas seleccionadas
aleatoriamente, la mitad de las cuales de seguro que no responderá. El punto es
importante porque subraya la ausencia de una votación democrática.
El PRD ha
mostrado otra vez su incapacidad para organizar comicios sin la
realización de fraudes por parte de muchos de sus dirigentes. Este es quizá el
mayor fracaso del más importante partido de izquierda de la historia de México.
Cualquiera hubiera negado hace años que tal cosa pudiera ocurrir. Se trata de
una crisis de moralidad que invalida al PRD como un partido fundamental del
pueblo y la nación, lo que antes fue.
En la Ciudad de
México, el PRD siempre eligió a su candidato a jefe de gobierno mediante el voto
abierto de la ciudadanía. Así surgieron las candidaturas de Cárdenas, López
Obrador y Ebrard. De esos comicios se derivaron gobiernos elegidos por el
pueblo, los primeros tres de la historia de una ciudad sometida al dictado
personal de los sucesivos presidentes. Esa trayectoria democrática fue un sello
de orgullo. Hoy se ha confirmado que la falta de respeto a la
ciudadanía, procedente del partido antidemocrático histórico mexicano --el
PRI--, puede volver ante la crisis de la izquierda y su incapacidad para
mantener una mínima consecuencia democrática.
…
… Así que la
competencia interna por el poder que se produce en el PRD carece de
reglas democráticas. El fondo entonces consiste en el clientelismo partidista y el desplazamiento casi total de los militantes individuales. La
estructura perredista no es más que una colección de grupos clientelares,
necesarios para las contiendas internas pero absolutamente insuficientes para
la lucha política…
No parece estar
en juego, a las claras, un proyecto de reformas para la ciudad, sino la continuidad
de una burocracia que, aunque evitable, se fue creando con base en el
ejercicio del poder, en especial en las delegaciones donde el mando
unipersonal, la ausencia de controles mínimamente democráticos y la ampliación
del gasto sin planeación ni políticas defendibles ha generado una estructura
poco útil y proclive a la corrupción.
Del artículo de
Córdova se extraen párrafos:
Por primera vez
estamos ante la disyuntiva real de que la izquierda pierda las elecciones de
este año, porque han comenzado a darse signos ominosos de inconformidad y
rebeldía de la ciudadanía por actos ciertos de mal gobierno. Eso, acompañado de
cierta petulancia y prepotencia de funcionarios públicos que han perdido
la antigua humildad con la que se enfrentaron los problemas y también la
determinación de hacer bien las cosas. Muchos de esos funcionarios han llegado
a confesar que no se consideran de izquierda ni, mucho menos, pertenecen
al partido gobernante, el PRD, lo que de ningún modo podría considerarse un
defecto.
…
Tal vez a ello
se deba el hecho de que el último gobierno perredista aparezca, sobre todo,
en los últimos tiempos, como un gobierno poco identificado con la izquierda
histórica y cada vez más alejado de las políticas que sus antecesores siguieron.
…
El vuelco que se
ha dado en derredor de la precandidatura del ex procurador Miguel Angel Mancera
es revelador de lo que decimos. Las cosas en lo tocante a la elección del
futuro candidato de la izquierda ya no se deciden dentro de los partidos,
sino en las alturas del poder. Al parecer, Mario Delgado era un prospecto
del jefe de Gobierno para contender dentro del PRD; cuando eso ya no fue
necesario, por todo lo que he apuntado antes, Mancera se convirtió en el
favorito. Él fue uno de aquellos funcionarios a los que antes me referí y
que negaron ser de izquierda --varias veces dejó en claro de no pertenecía al
PRD ni pensaba ingresar al mismo--.
…
De repente todos
aquellos otros prospectos que surgieron de las filas del PRD --Martí Batres,
Alejandra Barrales o Joel Ortega, aunque éste con su propia base política-- o de
otro partido de la coalición --el muy peculiar Gerardo Fernández Noroña-- se
opacaron ante el candidato independiente en pos del cual se arremolina la cargada.
En los hechos, el PRD ha desaparecido como actor de este proceso y sus
diferentes tribus alegremente participan de la cargada, dando un espectáculo
bochornoso --el caso de Izquierda Democrática Nacional, de Bejarano, es
casi emblemático, pues con ser la corriente mayoritaria en la entidad, no tuvo
de dónde sacar un candidato propio--.
…
Yo habría preferido que las bases del PRD --y de los otros dos partidos de la coalición-- hubiesen
tenido la oportunidad de decidir por sí mismas quién sería su candidato.
Yo, desde luego, me habría pronunciado por Martí Batres, un verdadero prospecto
de izquierda, con trayectoria política, legislador en varias ocasiones y un
funcionario honesto y eficaz. Todo eso ya no es posible --si alguna vez
lo fue-- y la contienda electoral será ya muy otra cosa.
(Diario
Político 2012 de Carlos Ramírez en www.grupotransicion.com.mx)
carlosramirezh@hotmail.com
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