Martes 1 de diciembre de 2009
+ Calderón: año 3, diez crisis
+ ¿Salida?: comenzar de cero
A la memoria de Don Joaquín Vargas
MADRID, España.- El
presidente Felipe Calderón termina su tercer año de gobierno con las evidencias
de que el viejo modelo de desarrollo priísta y los consensos, contratos y acuerdos
correlativos ya no funcionen y comenzará la segunda parte de su sexenio con la necesidad
de replantear el proyecto nacional de desarrollo.
La crisis económica
del 2009 vino a terminar con las expectativas tradicionales del viejo
sistema económico: aguantar la crisis, reordenar la política económica y
comenzar nuevamente desde abajo. Las cifras de la crisis son severas: el PIB
anual promedio de la primera mitad del sexenio calderonista será de -0.3%.
Si se cumple la meta de 3-4% anual promedio para la segunda mitad, entonces el
PIB promedio anual del sexenio será de 1.3%, debajo de la media de 2.5%
del periodo 1983-2009.
El problema de la
economía no es de ritmo o de crisis importada o de resistencia, sino de modelo
de desarrollo. La economía necesita crecer 7.5% promedio anual para
darle empleo a los 1.2 millones de mexicanos que se suman a la fuerza productiva
cada año por primera vez. La tasa promedio anual del PIB en el periodo
1941-1982 fue de 6%. Por tanto, el modelo neoliberal y globalizador
de desarrollo no alcanza para generar riqueza y apenas le sirve a un tercio
de los mexicanos.
A Calderón se le presentó
el agotamiento terminal de los tres modelos: el político, el económico y
el constitucional. Por tanto, el desafío constituye en transitar a
nuevas formas de entendimiento, de producción y de consenso o capear el mal
temporal, más o menos reactivar la economía y entrarle a las reformas de
coyuntura, pero sin resolver la urgencia de replantear el proyecto
nacional de desarrollo y sus correlativos acuerdos políticos y sociales.
La crisis ha sido severa:
el país no había logrado recuperar lo perdido en la crisis de 1995 --PIB de -6.5%
en ese año-- porque las tasas anuales posteriores fueron de menores a 3%
promedio anual. Para recuperar, se requerían tasas anuales arriba de 6%.
Y a ese deterioro se agregó el de 2009. La meta anual oficial de PIB es de 4%, menor
al 7.5% que requieren los mexicanos que llegan por primera vez al empleo
formal.
El único
camino para salir de la crisis y recuperar realmente el bienestar social se
encuentra en la urgencia de un nuevo modelo de desarrollo. El escenario del
desafío de Calderón se enmarca en las diez crisis terminales de México
en el pargo periodo de cuarenta años, algunas de las cuales encontraron
soluciones intermedias pero no definitivas:
1.- La crisis política
estalló en 1968: el sistema reventó por la crisis, el desempleo juvenil
y el autoritarismo priísta como respuesta.
2.- La crisis económica
se manifestó en 1976 con la devaluación del tipo de cambio y el agotamiento del
viejo modelo de desarrollo. El país ya no pudo crecer a tasas de 6%.
3.- La crisis del consenso
de la economía mixta ocurrió en 1982, con la expropiación de la banca y el
fin del acuerdo no escrito con el sector privado como alianza productiva. El
Estado avanzó pero ya no pudo mantener los equilibrios productivos.
4.- La crisis de legitimidad
se presentó en 1988, con el resultado electoral que obligó al gobierno de
Salinas a ceder el sistema electoral a la ciudadanía. A mayor libertad, más
pérdida electoral del PRI.
5.- La crisis de gobernabilidad
del viejo régimen irrumpió violentamente en 1994 demostrando la inutilidad de
los acuerdos tradicionales: asesinatos, alzamientos y sobre todo una crítica al
sistema. Las demandas de la sociedad fueron mayores a las concesiones
del gobierno.
6.- La crisis social
se asentó en el país en 1995 como producto de la crisis devaluatoria de
diciembre de 1994 y de la incapacidad del sistema productivo para generar
riqueza para todos. Esa crisis hizo perder al país 20 años de bienestar. La
pobreza afectó a la mitad de la población.
7.- La crisis de la hegemonía
del viejo régimen llegó en 1997, como consecuencia de la crisis económica de
1995 y como reflejo de las nuevas reglas electorales: el PRI perdió la mayoría
en el congreso y perdió el gobierno del DF.
8.- La crisis del partido
hegemónico llegó en el 2000, cuando el PRI perdió la presidencia de la
república después de setenta y un años en el poder con tres nombres: PNR, PRM y
PRI.
9.- La crisis del contrato
político se presentó en el país en el 2006 cuando uno de los principales
candidatos presidenciales se negó a aceptar los resultados electorales
oficiales, se erigió en presidente legítimo y paralelo y llamó a romper
la validez de las instituciones.
10.- Y la crisis del proyecto
nacional de desarrollo fue en 2009, consecuencia directa de la severa
crisis económica, dejó al país sin un escenario de consenso productivo,
sin compromisos de bienestar para las mayorías y con una pérdida
adicional de bienestar de cuando menos quince años.
El dilema de Calderón
es simple: reactivar el viejo modelo que no atenderá a todos los mexicanos
o pactar un nuevo proyecto nacional de desarrollo.
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