Jueves 12 de marzo 2009


 

+ Juárez: huevo de la serpiente

+ Las fallas de los gobernantes

 

 La crisis de seguridad en Ciudad Juárez se ha convertido en un laboratorio político y social. Los juarenses prefieren convivir con la delincuencia que aceptar la vigilancia y las reglas militares y policiacas. La salida del ejército de la plaza significaría la cesión de la soberanía del Estado a las mafias.

En Ciudad Juárez se han dado las razones y sinrazones de la inseguridad y la responsabilidad social y política local:

1.- Los narcos se establecieron en Ciudad Juárez desde finales de los años ochenta, cuando el PAN, con el apoyo del gobierno de Carlos Salinas, asumió espacios de poder.

2.- Pero casi al mismo tiempo, gobiernos priístas fueron también avales de la penetración del narco en la entidad. El corredor Juárez-Chihuahua logró la complicidad de panistas y perredistas.

3.- La sociedad chihuahuense aceptó la presencia del crimen organizado. Paulatinamente, las bandas se apoderaron de los espacios sociales de convivencia. Y los malos se socializaron.

4.- El gobierno federal ha permitido la consolidación de las mafias. El criterio de justificación ha radicado en la debilidad de los gobiernos de la alternancia: Chihuahua fue panista con Carlos Salinas y priísta con Fox y Calderón. El gobierno federal tardó en intervenir.

5.- Ciudad Juárez fue un espacio territorial en creciente descomposición: primero nació ahí el cártel de Juárez, luego se dio el espeluznante caso de los feminicidios conocidos como “Las Muertas de Juárez” y ahora las mafias tomaron el control de la plaza vía los picaderos de droga.

6.- La corrupción policiaca municipal en Ciudad Juárez fue más que evidente. Desde hace meses había testimonios publicados en medios locales sobre las mordidas que cobraban los policías municipales a los picaderos. Nada de ello pudo haber ocurrido sin la complicidad de las autoridades municipales.

7.- La sociedad juarense también tiene una responsabilidad, inclusive mayor. Ha sido pasiva frente al avance del narco y traicionó su condición de sociedad al permitir la movilidad del crimen organizado. La sociedad juarense también ha sido cómplice de los feminicidios.

8.- La penetración del crimen organizado liquidó a la sociedad juarense. No hubo ninguna protesta fuerte, ni organizada.  La criminalidad en Juárez fue posible por la ausencia de una sociedad. Peor aún: los juarenses han seguido votando por el PRI y por el PAN, a pesar de las evidencias de complicidad con el crimen organizado.

9.- Las mafias atacan a autoridades cuando hay un incumplimiento de compromisos. Las mafias atacan a grupos que han beneficiado a los adversarios. Las amenazas contra autoridades municipales, por tanto, deben ser analizadas en el escenario de que beneficiaron a un grupo para dañar a otro.

10.- En Ciudad Juárez y Chihuahua reventó el sistema político, se hizo pedazos el sistema de justicia y se deshizo el tejido social. Es decir, se acabaron los valores de convivencia.

11.- El eje de la crisis social en Juárez y Chihuahua ha sido la corrupción en todos sus niveles. Al perderse el sentido de sociedad, también se terminaron los valores de cohesión. La responsabilidad es evidentemente política pero también de la propia sociedad.

12.- Los feminicidios fueron el primer aviso de que Ciudad Juárez carecía de valores de cohesión social. La policía era incapaz de investigarlos, los gobiernos municipales se cruzaron de brazos, el gobierno estatal trató de eludir su responsabilidad y la sociedad se quedó pasmada pero no levantó su voz de denuncia o de exigencias de justicia.

13.- La policía municipal aparece en el centro del conflicto. Durante años no sirvió más que para acomodarse a la corrupción, pero las autoridades municipales avalaron esos comportamientos. La amenaza de matar a policías para obligar a renunciar al secretario municipal de seguridad pública fue el punto culminante de un proceso de descomposición policiaca.

14.- La policía municipal ha sido la corresponsable de la corrupción y el auge del crimen organizado. La existencia de picaderos ha sido responsabilidad exclusiva de los policías municipales. Por tanto, los policías municipales de los últimos años debieran de ser detenidos y enjuiciados por incumplimiento del deber.

15.- En Ciudad Juárez y en Chihuahua urge la renovación total del sistema político, es preciso construir un nuevo tejido social y se hace indispensable una limpia de partidos y organizaciones sociales y políticas.

16.- El ejército llegó tarde. Y el uso de la fuerza no es más que correspondiente a la descomposición política, social, moral y empresarial. El presidente municipal actual debe ser destituido e indiciado como responsable del desorden en el municipio.

17.- Al final de cuentas, la responsabilidad directa de la descomposición de la seguridad pública municipal y estatal ha sido de las autoridades municipales y estatales. Lo grave es que la sociedad de Juárez y Chihuahua, que ha padecido por años al crimen organizado, quiere que el ejército abandone la plaza porque prefieren entenderse con la delincuencia que aceptar la acción del ejército para terminar con la criminalidad.

 

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carlosramirezh@hotmail.com

 

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