Martes 17 de marzo 2009


+ La Casa Blanca contra Ebrard

+ Con FCH, error de traducción

 

El conflicto provocado con México por Dennis Blair, director de Inteligencia Nacional de la Casa Blanca, fue en realidad por un error de traducción que nadie quiso aclarar. En sus dos comparecencias ante comités del Senado, Blair dijo que “la Ciudad de México” perdió capacidad para gobernar parte de su territorio.

Por tanto, la acusación del alto funcionario del gobierno de Barack Obama iba dirigido contra el gobierno perredista de Marcelo Ebrard, no contra el gobierno federal de Felipe Calderón. Una mala traducción no aclarada permitió que el gobierno federal mexicano subiera el tono de sus recriminaciones contra Washington.

El párrafo aludido viene en los documentos entregados al Senado por Dennis Blair sobre las amenazas en área de la comunidad de los servicios de inteligencia. El entregado el 12 de febrero al comité selecto de inteligencia del Senado es el mismo del 10 de marzo entregado al comité de servicios armados del mismo Senado. El propio Marcelo Ebrard podría corroborar la crítica a su gobierno ahora que el jueves visite la ciudad de Washington, D.C. y se reúna con algunos congresistas.

Luego de denunciar que México es un paso de la droga, Blair denuncia que “la influencia de la corrupción y el incremento de la violencia de los cárteles mexicanos de la droga, entre los cuales están los más poderosos grupos del crimen organizado del mundo, impiden la capacidad de la Ciudad de México para gobernar partes de su territorio y construir efectivamente instituciones democráticas”.

El concepto original en inglés dice “Mexico City´abilility”. El uso de la inicial mayúscula en City refiere a la Ciudad de México, es decir, el gobierno del DF, y no a cities, como se refieren a las ciudades en inglés. Y el otro elemento señala un dato que expertos en grupos del crimen organizado han comenzado a resaltar: la presencia en el DF, detectada por la Dirección de Inteligencia Nacional de la Casa Blanca, de “poderosos grupos del crimen organizado” de otras partes del mundo. Por tanto, Washington habría registrado en el DF la presencia de las mafias rusa y coreana.

El último párrafo de la parte dedicada a México en los documentos de 46 páginas, Dennis Blair hace un reconocimiento a la “determinación” del presidente Calderón por atender la relación del problema del narcotráfico con la corrupción de funcionarios del gobierno y destaca la Operación Limpieza. Por tanto, la acusación de que se ha perdido el control territorial ante el narco no se refiere a la república sino a “Mexico City”, la ciudad de México.

De ahí que el destinatario de la preocupación estadunidense sea el gobierno perredista de Marcelo Ebrard. Y que la Casa Blanca considera que el gobierno del DF ha perdido el control --como se ha establecido fehacientemente-- de parte de la ciudad, pues el narco y las bandas del crimen organizado han creado zonas francas donde la policía no puede ingresar.

La preocupación de los EU está explicada en los dos documentos íntegros a disposición de quien quiere leerlos. Dennis Blair hace referencia claramente a los problemas locales en la república: los granadazos en Michoacán, el asesinato del general Tello Quiñones en Cancún y el agudizamiento de la violencia en la frontera norte. De ahí que Blair haya sido preciso en señalar que es en “Mexico City” donde el gobierno ha perdido el control de parte de su territorio.

En este contexto, en ciertos espacios políticos del presidente Obama no han caído mal las críticas de Calderón a los EU. Más aún, esas críticas parecieran obedecer a una especie de acuerdo secreto entre los dos presidentes, pues Obama necesita un ambiente negativo para imponer decisiones radicales en materia de droga y armas. No hay que olvidar que el más importante grupo de presión en los EU es la Asociación Nacional del Rifle, por la existencia de la segunda enmienda que permite a los ciudadanos comprar y poseer armas. Buena parte de la violencia en los EU es producto de la libertad para el comercio de armas.

La posibilidad de que Obama pueda meterse con el tráfico y comercio de armas dependerá de un clima adverso que él mismo no puede establecer. De ahí que los severos discursos de Calderón contra los EU por el tráfico de armas estarían en el espacio de entendimiento bilateral. Calderón estaría ayudando a fijar una relación del narco con la demanda de droga en los EU y la violencia como parte del tráfico de armas de los EU hacia México. Obama está cierto que no podrá sanear la sociedad norteamericana si no reduce el tráfico de drogas y baja la violencia urbana.

En este contexto debe leerse el endurecimiento del discurso de México hacia los Estados Unidos. En el pasado, las respuestas eran desestabilizadoras. Hoy el presidente Obama dio la instrucción de ser más cercano a México. De ahí que la crisis revelada en los discursos pudiera llevar a un replanteamiento de la política antidrogas de  la Casa Blanca hacia México y ello conduzca a un aumento en los fondos de la Iniciativa Mérida.

Pero la clave se localiza en el hecho de que la Casa Blanca puso ya atención en la ingobernabilidad en el DF por el narco, aumentó su alianza con el gobierno de Calderón y dio los primeros pasos para atender el conflicto interno de drogas y armas al interior de los EU.

El preocupado debería ser, este jueves, Ebrard. A lo mejor hasta la declaración de Blair formó parte de la estrategia de los EU para ablandar al perredismo en el gobierno capitalino.

 

www.indicadorpolitico.com.mx

carlosramirezh@hotmail.com

 

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