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Viernes 27 de marzo 2009
+ PRD quiere control de Infodf
+ GDF veta a consejero Guerrero
A la
memoria de don Eulalio Ferrer,
siempre generoso
Luego de negar lo
evidente, la disputa por el poder en
el Instituto de Información Pública del DF entró en una nueva fase de conflicto
por la designación de un nuevo presidente el próximo lunes. El punto de fricción radica en las maniobras
del consejero Salvador Guerrero en contra de otros consejeros y sobre todo contra
el presidente saliente de la institución.
El Infodf fue un organismo que siempre
quiso evitar López Obrador como jefe
de gobierno, luego lo desdeñó y finalmente lo copó con la infiltración en su consejo con funcionarios de gobierno
que iban a ser obligados a proporcionar la información. Ahora el PRD, vía el ex
jefe de gobierno interino Alejandro Encinas, quiere imponer a Guerrero en la dirección del Instituto para usarlo como
instrumento de presión política.
La lucha por el Infodf no es menor. A este organismo le ha
correspondido la decisión de abrir
los archivos secretos del lopezobradorismo, sobre todo de las obras viales que
se usaron como triangulación de
dinero para la campaña presidencial de López Obrador en el 2006.
Arbitrariamente, López Obrador selló
muchos expedientes incómodos con prohibiciones autoritarias.
La lucha por el poder en el Infodf subió de tono con la guerra sucia
organizada por el consejero Guerrero contra algunos periodistas críticos y
contra la consejera María Elena Pérez-Jaén Zermeño. Ahora que se abrió la
inscripción de aspirantes sólo hubo dos
competidores: el actual consejero presidente Oscar Guerra optando por la
reelección y el consejero Guerrero como representante
de los intereses del PRD, aunque sin el beneplácito del jefe de gobierno
Marcelo Ebrard. Ahí podría desbarrancarse
la nominación de Guerrero, aunque éste ha llegado a la situación indigna de
recientemente esperar dos horas a la puerta del Teatro de la Ciudad a que Ebrard saliera de un evento pero sin lograr un acuerdo de banqueta.
Lo malo para Guerrero es la acumulación de incidentes conflictivos
en los que se encuentra involucrado. Por ejemplo, el más importante: Guerrero
quiere ser presidente del Infodf pero es el consejero más irregular en asistencia y permanencia en las sesiones es irregular. Del 31 de agosto de 2006 al
25 de marzo del 2009, hubo cuando menos catorce
ausencias, algunas de ellas cómicas porque el presidente sometía a votación
algún asunto y, con sorpresa, tenía que disculpar
al faltista. Guerrero no va a sesiones o pasa lista y se escabulle con pretextos diversos y ahora aspira a ser el consejero
presidente del Instituto.
El asunto de la guerra sucia de Guerrero se ha ido aclarando.
Por ejemplo, Indicador Político publicó aquí que Guerrero aprobó una publicidad para la revista Transparencia & Corrupción, donde se atacaba a la consejera
Pérez-Jaén Zermeño. En una carta de respuesta, Guerrero se deslindó y escribió oficialmente que él no había autorizado la publicidad sino que había sido el presidente
Oscar Guerra.
Sin embargo, Guerrero mintió. En el documento interno de control de la publicidad se asienta que la publicidad había sido solicitada por el consejero Guerrero y
no por el presidente Guerra. Esa publicidad, por lo demás había sido escondida en la papelería oficial como
asignada a una revista especializada, para ocultar su complicidad con el
director Ernesto Villanueva, el instrumento de ataques de Guerrero contra
Pérez-Jaén Zermeño y enlace con
Encinas. Villanueva ostenta un doctorado falso
de la
Universidad Complutense de España.
La disputa por el control del Infodf tiene
razones políticas. El PRD no quiere
soltar ningún instrumento de supervisión social. Y usa la red de poder Guerrero-Encinas
y el dirigente perredista de la Asamblea Legislativa Víctor Círigo. La intención
es imponer a un aliado perredista en
el Infodf para bloquear todas las
solicitudes de información que exige la sociedad sobre el gobierno capitalino y
las delegaciones perredistas.
Lo malo es que la designación de Guerrero,
ex reportero de La Jornada, encuentra
varios obstáculos. El primero de ellos sería la perredización del Infodf a través de Guerrero, con lo que la
sociedad perdería el espacio de exigencia de cuentas al gobierno capitalino y a
las delegaciones. El segundo estaría en ciertos datos de presuntas irregularidades en la designación de
Guerrero como consejero, pues acreditó una ausencia de cuatro años del DF por
un doctorado en Inglaterra y la ley exige una “residencia legal” en el DF de “por lo menos cinco años anteriores a
la designación”, aunque su designación fue producto de un albazo de la bancada perredista. Y tercero, por la filtración a La Jornada
de documentos legales del Instituto para atacar a la consejera Pérez-Jaén
Zermeño, sobre todo porque hay oficios internos que prueban que Guerrero exigió copia de esos documentos y luego
aparecieron en su ex periódico.
Y finalmente se encuentra el hecho de que
esta semana tres consejeros del
Infodf entregaron en la ALDF
una carta pidiendo la continuidad
del trabajo en el Instituto, lo que representó el apoyo a la permanencia del actual consejero presidente Oscar
Guerra, quien ha logrado evitar la
perredización del instituto de acceso a la información pública capitalina. Lo único
que puede ayudar a Guerrero es un mayoriteo
al estilo PRD.
www.indicadorpolitico.com.mx
carlosramirezh@hotmail.com
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