Jueves 5 de marzo 2009


+ Arrecia disputa por el Infodf

+ Mano de Carpizo en golpismo

 

Ante la inminencia del relevo en el Instituto de Información Pública del DF, la lucha de facciones para imponer a un consejero-presidente perredista y lopezobradorista ha fracturado la fortaleza institucional del órgano.

En el centro de los conflictos aparecen el consejero Salvador Guerrero Chiprés, el académico Ernesto Villanueva y su doctorado patito y el salinista experto en desestabilizaciones Jorge Carpizo McGregor. La intención es presionar a la Asamblea Legislativa del DF para entregarle el Instituto a Alejandro Encinas a través de Guerrero.

Lo malo es que la lucha por el poder ha desfondado al Instituto, llegando al tráfico de información confidencial y la utilización del organismo para beneficiar a López Obrador. Guerrero Chiprés, por ejemplo, ha utilizado al Infodf para supervisar a la agencia Notimex y cuestionarla por no difundir informaciones de López Obrador y su presidencia patito.

Los tiempos se han precipitado. El 31 de marzo se vence el plazo para decidir el rumbo de la presidencia del Instituto: ratificar al actual presidente Oscar Guerra Ford o designar a otro por tres años. Pero en el fondo se disputa la intención del PRD de López Obrador para tomar por asalto el Instituto y desviar su función de transparentar la información pública en el DF. En su gestión como jefe de gobierno, López Obrador aplastó al Infodf e inclusive promovió un consejo en el que participaban nada menos que funcionarios del gobierno que debían de ser vigilados.

La intención tiene la cola de excluir cualquier supervisión social a los partidos políticos. Por decisión legal de mayo del 2008, los partidos son susceptibles de ser vigilados informativamente por el Infodf en materia de gastos y programas. Así, el Infodf pasó a formar parte del territorio de disputa del poder entre las tribus del PRD. El grupo de Izquierda Unida de Alejandro Encinas impulsa al aguascalentense Agustín Millán y Nueva Izquierda de Jesús Ortega quiere imponer a Guerrero Chiprés.

El asunto ha llegado al tráfico de información interna del Instituto. El consejero Guerrero Chiprés acaba de ser atrapado con los dedos en la puerta. En su guerra sucia contra la consejera María Elena Pérez-Jaén Zermeño, Guerrero ha dejado pistas en sus manipulaciones. En declaraciones públicas anunció la tercera semana de febrero acusó a Pérez-Jaén Zermeño de “distraer la atención del conjunto de acusaciones que ha recibido y que se van a ir enterando en los próximos días”. El lunes, el periódico La Jornada, donde laboró Guerrero, publicó documentación interna de juicios laborales de la consejera, pero con un titular amañado.

Ahora se sabe, con oficios legales del Infodf, que la única persona que pidió información al Infodf sobre esos expedientes laborales fue el consejero Guerrero Chiprés y luego aparecieron en La Jornada. El dato fue informado por el director jurídico del Infodf.

La disputa por el Infodf ha registrado otros participantes. Uno de ellos es Jorge Carpizo McGregor, quien aparece como abogado de una demanda impulsada por Ernesto Villanueva, de la empresa privada Limac, en contra de la consejera Pérez-Jaén Zermeño. La intervención de Carpizo no es casual ni circunstancial: ha decidido tomar por asalto organismos que tienen que ver con el derecho a la información para instaurar un nuevo coto de poder. Ahora Carpizo es aliado del PRD para tomar el Infodf y convertirlo en un instrumento al servicio del PRD.

La pieza que aparece con Carpizo es Villanueva, un académico que ostenta el título de doctor por la Universidad Complutense, pero sin haberlo recibido ahí. Documentos de la propia Complutense señalan que Villanueva estudio ahí pero no calificó para titularse y buscó triangular el doctorado a través de una tercera universidad, del Norte, en Paraguay. Pero la Complutense es muy estricta en sus titulaciones.

El asunto llevaría a un doctorado patito con información manipulada por quien se dice apasionado por el derecho a la información. Villanueva dice que se graduó como doctor el 2 de marzo del 2000, pero no en la Complutense sino en la Universidad del Norte, en Paraguay, a través de un convenio. Pero se ostenta como doctor por la Complutense desde el 2000, aunque un documento oficial del vicerrector de Doctorado, Títulos Propios y Programación Docente de la Complutense señala el 22 de noviembre del 2005 que en sus expedientes “no figura que el interesado tenga la tesis presentada y aprobada”. Por tanto, la Complutense niega que Villanueva sea doctorado por esa Universidad, aunque él se presente como tal.

El asunto sería anecdótico si no fuera porque Villanueva es el nuevo operador académico de Carpizo McGregor y éste lo impuso como investigador del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM a partir de su doctorado inexistente en la Complutense. Y por el hecho de que Villanueva se ha convertido en asesor y redactor de leyes de acceso a la información.

Y queda al final la liga Villanueva-Guerrero Chiprés. Un documento oficial del Infodf señala que Guerrero Chiprés autorizó publicidad para la revista Transparencia & Corrupción de Villanueva, pero acreditando en la papelería oficial del Infodf que había sido otorgada a “alguna otra revista especializada”. Es decir, que publicidad con dinero fiscalizable se entregó sin identificar a su destinatario, lo que podría tipificarse como irregular y probablemente hasta delictuoso. Villanueva, sobra decirlo, es el golpeador de Guerrero Chiprés.

 

www.indicadorpolitico.com.mx

carlosramirezh@hotmail.com

 

- - 0 - -

Imprimir