Martes 12 de mayo 2009
+ Engaños de Ebrard: AMLO
+ En el DF, distraer a medios
Como dice el principio jurídico de que a
confesión de parte existe el relevo
de pruebas, quedó científicamente comprobado que Marcelo Ebrard,
jefe “legítimo” del gobierno del DF, organizó una masiva operación de engaño: sin reconocer una epidemia de
influenza en la capital paralizó la ciudad sólo
para que los medios no lo criticaran.
La información no forma parte de ningún compló ni fue un invento de Carlos Ahumada Kurtz ni lo incluyó su libro Derecho de Réplica, sino que fue una revelación política que hizo nada menos que Andrés Manuel López
Obrador, cacique político de la
ciudad de México y padrino de poder de Ebrard.
Tras de rebelarse a las reglas estrictas sanitarias para proteger la salud
de las personas y en un mitin relámpago para escabullirse de la policía, López Obrador también reveló que México no tuvo una epidemia
de influenza humana y dijo que Ebrard había tomado
las mismas decisiones que el
presidente Calderón sólo para evitar
la crítica de la prensa.
López Obrador manifestó que la influenza no existió y para ello mostró las
conclusiones científicas a que había
llegado --no lo dijo pero seguramente así fue-- algún “comité legítimo de salud
del gobierno legítimo de la república legítima”: “que influencia ni que ocho
cuartos”. Las autoridades científicas de México y el mundo, incluyendo algunos
premios nobel y varios ex secretarios de Salud, carecieron de argumentos científicos
para refutar el estudio de López Obrador, basado en conclusiones de los
doctores más reputados de la galaxia.
Ya en lo político, López Obrador destapó la impostura de Ebrard, quien sometió a la ciudad de México a una severa cuarentena que impidió que los
ciudadanos salieran de sus casas y suspendió actividades económicas durante
varios días. López Obrador exhibió, pues, la farsa de Ebrard:
“Ebrard tiene
una circunstancia muy especial. Él tiene que actuar independientemente de que existiera el problema. Ebrard gobierna bajo mucha
presión. Si no hace nada, los medios
se lo comen. Ésa es la realidad”.
Por tanto, López Obrador confirmó la
hipótesis de que Ebrard metió al DF en una semana de pánico
social y de cuarentena obligado sólo
para evitar la crítica de los medios. De hecho, López Obrador definió la tesis nueve de la influenza como una
conspiración mundial de los malos contra los buenos. El sitio www.pijamasurf.com publicó una lista de
las ocho tesis de la teoría de la
conspiración de la influenza:
1.- Fue culpa de Granjas Carrol, instalada en Las Glorias, Veracruz. Esta tesis fue
difundida por La Jornada.
2.- Una maniobra del ex secretario de Defensa
de Bush, Donald Rumsfeld, y “un grupo de poder”. Y todo para beneficiar a la empresa Gilead Science, inventora del
antiviral Tamiflu y ex presidida por Rumsfeld.
3.- Fueron los iluminati. Aquí se incluye en la
conspiración a George Shultz,
secretario de Estado de Reagan. El ideólogo sería
Henry Kissinger, quien llama a disminuir la población mundial y se entiende que los virus matan
gente, sobre todo pobres, y entonces quedará un mundo para los ricos.
4.- El plan del virus fue fabricado en las reuniones del G-7 y en
la reunión de Barack Obama
con Felipe Calderón, porque “no existen casualidades”, aunque no hay ningún G-7.
5.- El virus nuevo de la influenza humana
fue fabricado en un laboratorio,
según una declaración de la ministra de Salud de Indonesia, apoyada por un
programa de la televisión rusa de Vladimir Putin.
6.- La influenza fue rociada en el ambiente, a través de las “estelas de condensación de
los aviones”. Se trata de una forma premeditada de alterar los genes de la población.
7.- La influenza humana es un virus
genotípico de exterminación racial. La
tesis se apoya en el hecho de que los únicos muertos han sido mexicanos.
8.- El virus es un truco de manipulación mediática y no existe. El verdadero virus,
dicen sus promotores, es el “virus del pánico”. La respuesta al pánico
beneficia a los “grupos de poder”.
Y a estas ocho tesis de la teoría de la
conspiración hay que agregar la 9
que aportó López Obrador con la seriedad
del caso: el virus fue inventado por Marcelo Ebrard
para evitar una campaña mediática en
su contra que tenía el propósito de derrocarlo de la jefatura de gobierno del
DF. Para confirmar su tesis, López Obrador presentó la argumentación que apoya
su fórmula científica, a la que
llegó casi igual a Einstein con su E=MC2., a partir
del principio científico de “qué
influencia ni qué ocho cuartos”.
La comunidad científica internacional, la
“legítima”, obviamente, presidida
por el doctor en ciencias Hugo Chávez, no las comisiones peleles que existen en
el mundo, acaba de formar un grupo
especial de estudios para encontrar su referencia matemática.

donde MCS 1 es medios de comunicación social y MCS 2 es
Manuel Camacho Solís, 0.56% es el porcentaje de votos con los que perdió AMLO la presidencia y 8/4 se
asume como factor científico o
ponderador matemático de “ni qué ocho cuartos”.
www.indicadorpolitico.com.mx
carlosramirezh@hotmail.com
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